Llegando al 8 de marzo me suelen hacer esta pregunta:
¿qué significa para ti el Día de la Mujer en el mundo del vino?
Y yo siempre pienso: no va de hacer algo “especial” un día. Va de visibilizar lo que llevamos haciendo muchos años.
Por eso estoy muy contenta de participar en el 5° Ciclo de Catas Mujer en Espacio Sabores (Logroño), dentro de la programación especial por el 8M. Yo estaré el viernes 13 de marzo, en la sesión dedicada a mujeres enólogas de la DOCa Rioja. Apuntate aquí
Y no voy solo a servir vino. Voy a hablar de lo que hay detrás.
Porque el vino no tiene género… pero el sector sí tiene historia
Durante mucho tiempo, las mujeres hemos estado en el viñedo, en la vendimia, en la bodega, en la gestión… pero muy poco en la etiqueta. No siempre en la conversación.
Ahora estamos. Y no como estadística.
Estamos porque lideramos proyectos, porque estudiamos, porque viajamos, porque volvimos a nuestras raíces y decidimos hacer vino con nombre y apellidos.
El jueves 12 de marzo estarán compañeras de distintas denominaciones de origen de España: Bierzo, Cava, Jumilla, Ribera del Duero. Mujeres con proyectos muy personales, muy distintos entre sí, pero con algo en común: decisión y convicción.
El viernes 13 nos toca a Rioja.
Compartiré mesa con otras elaboradoras que también han apostado por el viñedo, por la identidad y por proyectos con alma. Y eso, más que una cata, es una conversación necesaria.

Yo participo por coherencia
No participo porque “toque”.
Participo porque creo en esto.
Creo en el vino de autora.
Creo en la identidad.
Creo en el viñedo trabajado con conciencia.
Y creo que cuando nos juntamos varias mujeres que pensamos así, pasan cosas interesantes.
No competimos. Compartimos.
Cada una tiene su estilo, su parcela, su forma de entender Rioja. Y eso es lo bonito: demostrar que Rioja no es una única voz. Es plural. Es diversa. Está viva.
Lo que quiero que pase esa tarde
Quiero que quien venga no solo pruebe vinos.
Quiero que entienda por qué trabajo con Maturana tinta de Navarrete.
Por qué defiendo las pequeñas parcelas.
Por qué mi bodega es pequeña y quiero que siga siéndolo.
Por qué para mí el viñedo es vínculo y no solo producción.
Y quiero que se note que cuando una mujer habla de su vino, no está explicando una ficha técnica. Está contando una historia.
Te invito a que te unas.
Si estás en Logroño, me encantará verte el 13 de marzo en Espacio Sabores.
Brindaremos. Conversaremos. Y, sobre todo, reivindicaremos algo muy sencillo:
El vino también se escribe en femenino.
Y no es una tendencia. Es una realidad.
🍷 Nos vemos con una copita en mano.

