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Cromática del vino: un viaje por el color, la copa y una cita imperdible

Este mes de noviembre he tenido el privilegio de dirigir un ciclo muy especial en el Espacio Sabores de Logroño: un recorrido sensorial que bautizamos como “Cromática del vino”. Tres catas —tres jornadas— en las que el color fue nuestro hilo conductor, nuestra guía, nuestra forma de asomarnos a la riqueza infinita del vino.

  • Lienzo en blancos: para abrir el ciclo con la transparencia, la sutileza, la frescura.
  • Pincelada de rosados: para jugar con la delicadeza, la sorpresa, la ligereza.
  • Pasión en rojos: para cerrar con intensidad, profundidad, cuerpo… emociones profundas, contrastes de color y terroir.

Cada sesión contó con cuatro vinos —procedencias diversas: regionales, nacionales, internacionales—, y cada uno vino acompañado de un pincho cuidadosamente pensado para realzar sus aromas y sabores. Fue un viaje cromático, pero también gastronómico, sensorial, emocional.

Por qué un ciclo temático sobre color y vino

Muchos vinos se conocen por su nombre, su denominación, su añada… pero pocas veces nos detenemos en su color. Sin embargo, ese primer matiz visual —la intensidad, la claridad, el tono— es la primera invitación del vino. Nos anticipa su clima, su velada, su carácter.

Con “Cromática del vino” quise proponer algo diferente: no solo catar por nombre o reputación, sino por luz, por matiz, por sensaciones. Que explorásemos la diversidad del vino no como un catálogo, sino como una paleta de colores, llena de matices sutiles o intensos, territorios distintos, historias variadas.

El objetivo no era solo aprender, sino sentir; no solo reconocer cepas, sino entender que cada copa es un paisaje, una memoria, una emoción.

Un mosaico de tierras, estilos y sensaciones

Durante las tres catas del ciclo recorrimos un mapa amplio y variado. Entre las referencias que catamos:

  • Blancos: desde un “vinho verde” portugués —fresco, vibrante, con acidez limpia— hasta un vino de pasto de Jerez, una apuesta de proximidad, tradición y autenticidad. Un vino naranja y un blanc de blancs completaron la paleta de colores.

  • Rosados mediterráneos de Provenza, rosados de Navarra, el primer rosado de Maturana —una apuesta personal— y un crémant rosé de Alsacia. Cada uno con su luz, su aroma, su carácter.
  • Rojos con contrastes: un vino joven de Rioja 2025 en primicia, un pinot nero de Alto Adige —delicado, elegante—, la garnacha tintorera de Almansa con su intensidad, y un tinto de postre elaborado por monjes cistercienses —una mezcla de historia, espiritualidad y viña.

Este mosaico no pretende ser exhaustivo: pretende ser evocador. Mostrar que el mundo del vino es amplio, multifacético, vivo. Que cada copa puede ser una sorpresa, una historia, una emoción.

Compartir, aprender, redescubrir

Dirigir estas catas ha sido también un acto de comunión: con las personas, con la viña, con la tierra, con las historias que cada vino lleva dentro.

Guié a los asistentes con la práctica clásica de la cata —mirar, agitar, oler, probar, observar la evolución—, sí, pero poco. Sobre todo les conté la historia que hay detrás de cada vino, cada territorio y cada bodega. 

Fue una invitación a redescubrir: una uva poco común, una técnica ancestral, un estilo poco trillado. Una invitación a no dar nada por sentado: a escuchar al vino, al terruño, a quien lo cuida.

Creo con fuerza que experiencias así —diversas, abiertas, sensibles— son esenciales para transformar nuestra mirada sobre el vino. Para entenderlo no como un producto, sino como paisaje, como historia, como emoción compartida.

Hoy es la última sesión — y te invito a unirte

Hoy, 28 de noviembre, celebramos la sesión final del ciclo: “Pasión en rojos”. Será un cierre lleno de color, emoción, intensidad; un colofón vibrante a este viaje cromático.

Si aún no has venido, te invito a reservar tu plaza. Eso sí, para el siguiente ciclo de catas, ya que completamos aforo hace días. Ven a brindar con nosotras, a descubrir contrastes de color y terruño, a dejar que cada sorbo hable. Será una experiencia sensorial, relajada, festiva, distinta.

➡️ Reserva tu plaza aquí: https://espaciosabores.com/catas/

No prometo grandes etiquetas, campañas de marketing ni muchos datos técnicos. Sí te prometo honestidad, vino con alma, historias que vienen de la tierra, cercanía… y un brindis compartido.

Te espero —con copa en mano— para celebrar el vino como arte, como memoria, como comunidad.


Elena Corzana

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