O como lo resumen en Francia, le millésime.
En el contexto de la viticultura, la «añada» se refiere al año en que se cosechan las uvas para la producción de vino. Este factor es crucial porque las condiciones climáticas (temperatura, lluvia, sol) durante ese año afectan directamente a la calidad y el carácter del vino resultante.
¿Por qué es importante la añada?
Para la calidad del vino, las condiciones climáticas durante el ciclo de crecimiento de la uva (desde la brotación hasta la vendimia) influyen en la maduración, la acidez, la sanidad y los aromas de la uva.
Una añada marca el potencial de envejecimiento de un vino. Unas buenas condiciones climáticas pueden resultar en vinos con mayor potencial de envejecimiento y complejidad.
Es parte de la identidad del vino, cada añada es única y refleja las características específicas del año, siendo algunas añadas lluviosas, otras secas, cálidas, etc.
Sirve de guía para la elección de un vino. La añada ayuda a los consumidores y expertos a entender lo que pueden esperar de un vino en términos de sabor, aroma y potencial de envejecimiento.
Los factores que influyen en la calidad de la añada son principalmente los relacionados con el clima. Temperaturas, cantidad de lluvia, tormentas, horas de sol, humedad.
Hay otros factores que diferencian unos viñedos de otros, y por tanto, unos vinos de otros, que son los relacionados con el terreno: tipo de suelo, altitud, orientación de la viña, y las prácticas de cultivo: tipo de poda, riego o no, control de enfermedades, manejo de la vegetación.
En resumen: La añada es un indicador clave de la calidad del vino, y conocer las condiciones climáticas y de cultivo de un año específico puede ayudar a entender las características y el potencial de un vino en particular.
AÑADA 2025 EN NAVARRETE, LA RIOJA
La añada 2025 en Navarrete será recordada como una añada lluviosa, con granizo y mildiu.
El año comenzó con un invierno lluvioso, por encima de la media, lo que auguraba unas condiciones favorables para que las cepas sobrevivan a un posible verano de sequía, como había sido la tónica los últimos tres años.
La primavera continuó húmeda y, a finales de abril, las precipitaciones acumuladas superaban con creces las del año 2024. Con esta humedad y las siguientes temperaturas primaverales, se vio favorecida la aparición de enfermedades fúngicas como el mildiu.
El mildiu es una enfermedad que ataca a hojas y racimos, secándolos y disminuyendo la producción del viñedo. No afecta tanto a la calidad de las uvas como a la cantidad que sobrevive al ataque.
En viticultura ecológica como la nuestra, es crucial el hacer tratamientos preventivos con productos naturales basados en cobre y azufre. También ha resultado determinante la variedad de la uva. La Maturana tinta es una variedad que, no siendo inmune al mildiu, sí que es más resistente que otras variedades, al menos en racimo, y este año ha conseguido sobrevivir al ataque feroz que ha habido de mildiu en toda La Rioja y también en otras importantes regiones vitícolas como Ribera del Duero, Rueda y Jerez.
Una fecha que vamos a recordar en Navarrete de este 2025, es el 11 de junio, día de San Bernabé. Ese día, alrededor de las 8 de la tarde, se desató una tormenta de granizo tan violenta, que arrasó todos los viñedos y huertas por los que pasó, dirigiéndose desde el Moncalvillo hacia Logroño.
Mis viñas están la ladera de la Dehesa y no del Moncalvillo, por lo que se salvaron de la destrucción que inevitablemente sufrieron una buena parte de las viñas de todo Navarrete.
Durante la primavera y el verano, la labor principal de mantenimiento de los viñedos, además de los tratamientos sanitarios, ha sido la de quitar las hierbas que hacen competencia con las cepas por el agua del suelo.
En julio hubo otra tormenta con granizo, mucho más suave que la de junio, pero que esta sí que tuvo un impacto en mis viñedos, dañando algunos granos de uva en los racimos, que estimo supondrá una pérdida de un 15% de la producción.
Para asegurar que las uvas lleguen a madurar perfectamente, estoy quitando a mano cada uno de esos granos dañados por el granizo. Una labor minuciosa, lenta y extraordinaria, para obtener unas uvas perfectas de Maturana y que esta añada sea recordada como excelente.
