Minutero
un vino que cuenta el tiempo
Minutero nace de una inspiración muy concreta: el tiempo.
Minutero es un vino que representa los minutos invertidos en el viñedo y en la bodega.
El minutero marca cada minuto del reloj, y es un pequeño guiño a quien me enseñó, desde pequeña, el valor de hacer las cosas con precisión y cariño, cuidando el detalle.
La etiqueta, diseñada por el artista Jose Uríszar, lleva una aguja de reloj escondida en la “t”. No es un adorno: es una clave. Porque este vino se mide en instantes, en los momentos que lo han hecho posible.
Fermentado en tinajas de barro
Fermentado en tinajas de barro, después, pasa 12 meses de crianza en barrica de roble francés. La crianza no pretende cambiar el vino, sino acompañarlo, permitir que se afine sin perder su esencia.
El resultado es una producción limitada a 2.044 botellas.
Las Encinillas
Minutero nace de una pequeña viña de dos fanegas situada en Las Encinillas, en Navarrete, en la ladera de la Dehesa.
Está plantada de norte a sur, recibiendo el sol de la mañana y el de la tarde, con una maduración más temprana que otros viñedos. Los suelos son rojos, pedregosos, que obligan a la vid a esforzarse, a buscar agua en profundidad.
El pulso de la Maturana tinta
La Maturana tinta es una variedad minoritaria, muy particular. Es exigente en cuanto a cuidados y atención, a veces deshojando para que madure con el sol, y otras veces ocultando sus racimos para que el exceso de sol no los queme. Si se la escucha, si se le da tiempo y cuidado, entrega vinos profundos, vibrantes y con una estructura que emociona.
